Los juegos descendentes e isométricos existen desde hace años. Mucha gente los recuerda por sus efectos visuales únicos y por la creatividad con la que los desarrolladores trabajaban dentro de las limitaciones técnicas. En este artículo, veremos qué hizo que estos juegos destacaran, por qué desapareció el estilo y cómo algunos juegos modernos siguen utilizándolo o reinventándolo.
La era del pre-renderizado
Antes de la iluminación en tiempo real y los motores 3D totalmente dinámicos, los desarrolladores utilizaban métodos creativos para que los juegos tuvieran un aspecto detallado y envolvente. Juegos como Stronghold Crusader, Fallout 1 y 2 y Baldur's Gate presentaban fondos prerrenderizados y vistas isométricas fijas o de arriba abajo para construir mundos ricos.
Los desarrolladores ponían mucho cuidado en estos elementos visuales. Construían los entornos de antemano con recursos de alta calidad y los utilizaban como fondos estáticos en el juego. Esto daba a las imágenes un estilo pictórico único. Cada pantalla parecía un diorama cuidadosamente elaborado.
Este método funcionaba bien porque daba a los juegos un estilo visual que no dependía del realismo. De este modo, incluso los entornos más complejos se veían con claridad y se potenciaban las decisiones artísticas y el diseño minucioso. Estas características hacían que los mundos de los juegos parecieran intencionados y únicos, lo que los diferenciaba del aspecto más básico de los primeros juegos en 3D.
Por qué se hizo menos común
Este estilo era encantador, pero se hizo menos común a medida que cambiaban la tecnología y las demandas del mercado. Un mejor renderizado 3D permite a los motores en tiempo real manejar la iluminación, las sombras y la animación con mayor flexibilidad. Las cámaras dinámicas se han convertido en un estándar en los juegos modernos, lo que hace que las vistas fijas parezcan limitadas en algunos géneros. Los jugadores también empezaron a considerar más envolventes los efectos visuales en 3D. Aun así, no se han olvidado las cualidades que hacían especiales a los juegos prerrenderizados y de perspectiva fija.
Juegos modernos que adoptan el estilo
Los juegos modernos siguen usando o retomando las vistas cenital e isométrica, a veces como homenaje y otras para probar nuevas ideas. Hades mezcla la iluminación moderna con una vista cenital para ofrecer una acción fluida y clara. Disco Elysium utiliza un estilo isométrico pintado a mano para crear un mundo surrealista. Octopath Traveler mezcla pixel art con iluminación 3D en su aspecto "HD-2D". Hotline Miami utiliza la vista cenital para un juego rápido y estratégico con un estilo artístico atrevido. El diseño vertical de Darkwood hace que el terror se sienta más cercano y tenso. Pillars of Eternity y Baldur's Gate 3 actualizan el aspecto clásico de los CRPG con efectos modernos.
El valor del diseño descendente e isométrico
Estas perspectivas ofrecen ventajas que van más allá de la nostalgia. Ofrecen claridad estratégica, permitiendo a los jugadores ver más del entorno a la vez y tomar mejores decisiones tácticas. La estilizada dirección artística que permiten las perspectivas fijas permite a los desarrolladores crear identidades visuales sólidas sin perseguir el fotorrealismo. Además, los efectos visuales estilizados y prerrenderizados suelen envejecer con más gracia que los primeros intentos en 3D, lo que confiere a estos juegos una calidad atemporal.
Conclusión: Un estilo que merece la pena conservar
La tecnología moderna ofrece a los diseñadores de juegos muchas opciones, pero los estilos descendente e isométrico siguen siendo importantes. Son algo más que un guiño al pasado. Estos estilos tienen verdaderos puntos fuertes artísticos y de jugabilidad. Sus efectos visuales únicos y la forma en que presentan entornos complejos los hacen útiles para los desarrolladores y agradables para los jugadores.
Ya sea actualizado con nuevas tecnologías o mantenido vivo por estudios independientes, este estilo de diseño de juegos demuestra que una perspectiva diferente puede ayudar a que un juego destaque.